
Memorias de una residente en Inglaterra
Pronto se cumple un año desde uno de los cambios más grandes de mi vida. Paseando por
uno de los parques de la típica ciudad inglesa en la que ahora vivo, contemplando las
tonalidades rojizas y ocres que el otoño deja sobre la hierba, me hace pensar en lo que he
dejado atrás. Es irónico que el paisaje que tengo delante me haga volver la mirada atrás y
pensar en la visión tan distinta que ofrecía Murcia, tan cálida y árida en comparación.
Todo empezó hace unos cuantos años, durante un viaje en Escocia, una parte del Reino
Unido que no había explorado y de la que nos enamoramos mi pareja y yo. Ahí es cuando
un sueño se convirtió en un plan detallado, a base de muchas conversaciones y muchas
búsquedas en Google. Fue un camino largo y difícil, no voy a mentir. Examen de inglés,
papeleo con la universidad, traducciones, más papeleo y más gastos, mandar CVs,
entrevistas, visados … Pero poco a poco, lo conseguí.
No quiero ni imaginar cómo debe ser tener que estar 24 horas de guardia teniendo en tus manos la salud de gente mientras luchas por mantenerte despierta y dando lo mejor de ti
Dejando la mente vagar mientras mi perro disfruta de las hojas caídas en la hierba, pienso
en cómo habría sido mi vida de no tomar la decisión de venir aquí. Mucho me han dicho de
las precarias condiciones laborales en España y lo poco halagüeños que parecen los
tiempos venideros. Pienso en las guardias de 24 horas que tendría que hacer y me pongo
taquicárdica; ya son bastante duras mis guardias de 12 horas después de las que acabo
agotada, que no quiero ni imaginar cómo debe ser tener que estar el doble teniendo en tus
manos la salud de gente mientras luchas por mantenerte despierta y dando lo mejor de ti.
Una tremenda locura.
Aquí el camino a un futuro profesional próspero como médico es mucho más flexible y tienes muchísimas más opciones que permiten compaginar vida laboral con personal
Al hilo de esto pienso en el MIR y en lo que venía tras él. Parece tan fatalista pensar en un
camino tan estricto, que más que valorarte completamente como médico y persona, solo es
capaz de seleccionar notas. Si una cosa tengo clara, es que aquí el camino a un futuro
profesional próspero como médico es mucho más flexible y tienes muchísimas más
opciones que permiten compaginar vida laboral con personal.
Siempre he tenido mucho apoyo, tanto de Docaway como de mis compañeros y superiores aquí
Claro, salirte del camino preestablecido nunca es fácil. Ni volver a empezar de 0 en un país
extranjero. Pero siempre he tenido mucho apoyo, tanto de Docaway como de mis
compañeros y superiores aquí. A las pocas semanas de empezar ya estaba haciendo
guardias de noche y viendo pacientes de forma independiente. En el año que llevo aquí he
podido trabajar en 3 especialidades distintas, y he aprendido muchísimo; me he sacado el
curso de Soporte Vital Avanzado y he aplicado mis conocimientos en pacientes muy
enfermos o en parada, me llaman para sacar sangre a pacientes con malas venas, pongo
vías, paso mucho tiempo en quirófano operando, he participado en estudios y audits, hago
docencia con estudiantes, y tomo decisiones, pero siempre estoy respaldada por mis
superiores si lo necesito.
Tengo mucha suerte de estar exactamente donde quiero estar y no podría hacer otra cosa que alentar a otros a dar el paso
Mientras mi perro corretea alrededor del banco en el que estoy sentada pienso en que no
me arrepiento de nada. Aquí me siento valorada como profesional y me están formando
muy bien. No hubiera sido más feliz en un lugar con condiciones laborales nefastas, un
camino hacia la excelencia profesional tan injusto y poco flexible, y un sueldo que me daría
muy poca libertad. Me identifico mucho más con los valores del NHS. Hay muchas más
razones personales, pero sin duda, tengo mucha suerte de estar exactamente donde quiero estar y no podría hacer otra cosa que alentar a otros a dar el paso. Y que aquí estamos para ayudar y apoyar en todo el camino.
Samanta Favre.


