
La entrevista, clave para ser médico en Inglaterra.
Ha llegado el momento. Tras una espera de 5 minutos en el lobby de la videoconferencia junto al recuadro que incluye mi cara nerviosa aparecen 3 caras nuevas. Una de ellas, con un acento muy «British» y en tono amical, me presenta al panel de entrevistadores. A continuación, con una voz ligeramente temblorosa empiezo con mi introducción. Me explican brevemente la estructura de la entrevista y comienzan las preguntas sobre mi, los nervios iniciales se van disipando. Estoy concentrada y siento cierta adrenalina.
Tras 20 minutos de preguntas generales, toma la palabra el entrevistador de aspecto serio que hasta ahora sólo había pronunciado un “Good morning”. Me explica que es traumatólogo y que vamos a empezar el caso clínico. En las semanas previas a la entrevista había revisado por lo menos 15 casos clínicos y tenía claro la estructura de mi respuesta. En base a los detalles que me facilitaban comencé a describir los pasos que realizaría para evaluar al paciente y a responder a las preguntas que me iban haciendo.
Cuando el contador de la videoconferencia marco el minuto 36 me indicaron que habíamos terminado la entrevista y que me comunicarían el resultado en los próximos días. Agradecí su tiempo y me despedí cordialmente. Tras verificar que la aplicación se había cerrado, cerré el portátil, levanté mis brazos en el aire como una goleadora y grité fuerte poniendo a prueba la paciencia de los vecinos. En dos días me mudaré a Oxford para comenzar mi residencia. Si algo he aprendido de la experiencia es que a diferencia de mi expectativa inicial, disfruté de los minutos de entrevista. Toda la preparación previa fue esencial para permitirme responder de manera ordenada y con seguridad.
Entrevistas.
¿Qué experiencia tienes haciendo entrevistas? Si eres estudiante de medicina o médico en España apuesto a que la respuesta será: Cero. Es curioso, en cualquier otra profesión se accede a los trabajos por medio de procesos de selección que invariablemente incluyen una entrevista. En el caso de hacer medicina en el extranjero apuesto a que te enfrentarás a Goliat camuflado en la indumentaria de un panel de entrevistadores. Es más, no tendrás que hacerlo una vez sino múltiples.
Si lo que te interesa es hacer la residencia médica en Reino Unido, te garantizo que tendrás que preparar tus habilidades de vendedor. Al fin y al cabo, ese es el objetivo de la entrevista, venderse. Por suerte, hoy en día (y más en el momento actual) casi todas las entrevistas se realizan virtualmente y puedes realizarlas desde la comodidad de tu salón. Eso sí ¡asegúrate de ponerte pantalones!.
El proceso de selección.
Durante el proceso de selección para conseguir trabajo como médico en UK hay una fase inicial para separar el trigo de la paja. Para describirlo usan los originales términos “longlisting” y “shortlisting”. Básicamente hacer una lista de candidatos larga y otra más corta. Para ello se basan en ciertas condiciones inamovibles incluidas en los “person specifications” o para que nos entendamos: los requisitos para la posición. Es importante que los leas ya que si no cumples con los requisitos esenciales, no va a haber manera de conseguir esa deseada entrevista.
Vamos a suponer que has cumplido con los requisitos esenciales y has conseguido entrar en el “longlisting”. Además vamos a asumir que eres una persona inquieta que ha hecho algún proyecto adicional: investigación, cursos, docencia… algo por el estilo. O que tienes alguna pasión como hacer un deporte competitivo o quizás has hecho voluntariado. Incluso haber tenido experiencia laboral en algún área que nada tenga que ver con la medicina cuenta. Básicamente todos hemos hecho cosas que nos diferencian y nos facilitarán entrar en el “shortlisting”. Entonces ¡enhorabuena! has conseguido entrar en el “shortlist”. ¡Ahora es el momento de la temida entrevista! Tu puerta para trabajar como médico en Inglaterra.
¡Atrévete!
En realidad no tienes nada que temer. Las entrevistas, como muchas otras cosas, tienen su técnica. No hay mayor misterio que prepararlas sabiendo que tipo de preguntas te harán y cómo usar ciertos esquemas o mapas mentales para ayudarte a responderlas. Lo más difícil es saber venderse. Es algo en lo que algunas personas son virtuosas de manera innata. No es mi caso y nunca me enseñaron esto en ninguna institución educativa. A base de práctica y entrevistar a otros, he aprendido a dejar la humildad en el armario a la hora de enfrentarme a estos desafíos. Armate con tu espejo favorito y empieza a practicar, verás que en verdad no es una lucha contra Goliat y enseguida estarás haciendo la especialidad médica o el trabajo de tus sueños en el país anglosajón.
Layla y Eduardo.



